Ocho

¿Te gustó? ¿Y sin tilde?

Siete

Soy un montón de letras mínimas que ruegan que no sufras de presbicia.

Seis

Cuando me voy me extrañen. Si no, me quedo para que me atesoren la vez que muero. Conjugo mal los verbos, es con esmero: no rimo para cuerdos.

Cinco

Supe de un mal poeta, gran artista. Decía que citaba de memoria, aunque transcribía. Pero erraba en detalles, adrede. El alarde perfecto.

Cuatro

Te vi pasar y de inmediato me recordaste a alguien. Ahora no puedo dejar de extrañarla ni de esperarte.

Tres

El desaliento, viejo carroñero, se alimenta de la incertidumbre, que nutre dudas, que comen angustia: una cadena trófica de miedos.