Treinta y ocho

Siempre es peor postergar que cancelar; prefiero la muerte a la agonía: la incertidumbre es veneno para el alma.

Treinta y siete

El insomnio es la versión de prueba del infierno.

Treinta y seis

¿Qué dios castiga a los agnósticos con la vigilia vacía del insomnio?

Treinta y cinco

Madre hay una sola: sin ombligo y adicta a las manzanas.

Treinta y cuatro

La fe mueve montañas. De plata.

Treinta y tres

No es cierto eso de que todo pasa. Los que pasamos somos nosotros.